Ya volverá, más se perdió en la guerra, y si no vuelve, pues nada.
Hubo una época en la que pensé que él sería algo importante para mi, pero pasó y no creo que vuelva nunca más, así que a partir de hoy me declaro ‘chica sin mejor amigo y que no busca suplente por que tiene mejores cosas que hacer’.
Lo conocí hace como un año y medio, él era fan de mis escritos y no dudó en pedirme ayuda con sus problemas como si yo fuese un consultorio de revista de adolescentes. Me contó cosas personales y cada dia me parecía más pesadito e indeciso, pero eso me daba igual por que no lo necesitaba para nada, era solo un monton de letras en mi ordenador… que se fueron convirtiendo en letras a las que tenía cariño. Cada día pasábamos más tiempo juntos hablando en el Messenger y las horas se iban con mucha rapidez, casi cuando no estaba con él no echaba mucho de menos y todo lo que me pasaba se lo quería contar. A veces hablábamos por voz, por telefono, nos mandábamos sms si ese dia no podíamos hablar, etc… era una necesidad y complicidad que fue yendo a mayores y creo que fue ahí cuando todo cambió.
A los meses sabíamos prácticamente todo el uno del otro y la cosa empezó a desfasar de una manera que no me acababa de convencer, ya que empezó a irse todo por el terreno sexual y las conversaciones cada vez eran mas picantes, los deseos cada vez menos amistosos y las prohibiciones más claras. No solo era un error por que él vivía lejos, sino por que estaba casado. Yo intentaba tenerlo todo claro y no ‘enamorarme’ de alguien así, alguien que no me convenía y así mismo se lo decía a él, simplemente no me interesaba.
Llegó el día en el que me fui a vivir cerca suyo y no me ayudó como dijo que lo haría, no estuvo para mi cuando lo necesité y mi único apoyo fui yo misma, pero después de buscarme yo la vida y tener todo bien hecho, apareció pidiendo disculpas y diciendome que se iba a un viaje corto y me traería lo que quisiera, asi que le pedí unos bombones concretos para cuando nos viesemos en persona. Y por fin el día llegó y yo ya lo sabía, había comprado los bombones, pero no me los había dado por que cuando su madre le preguntó para quien eran él no supo contestar y se los dio a ella…
Hablamos varias veces de quedar, pero no se pudo, asi que le dije que mejor dejarlo por que yo tenía mis cosas de las que preocuparme y hacer y no tenía tiempo para perderlo en charlitas de cuando y donde, pero entonces reaccionó y me dijo de venir a donde yo vivía. Quizas fue por la culpabilidad de dejarme colgada ya varias veces, pero me insistió en venir al mismo sitio donde yo vivía, a lo que me negué y quedamos en el pueblo de al lado.
Como no me había conseguido los bombones si que me trajo un chocolate especial de donde él vive, que chico mas majo… hablamos por un rato y si, senti bastante deseo sexual si lo miraba como a un objeto, pero si lo miraba como mi amigo no sentía lo mas minimo. Nos despedimos con un abrazo y cada uno se fue para casa. El siguiente encuentro fue por que yo insistí, sabiendo que no lo vería más en el verano, ya que su mujer volvería del pais donde estaba estudiando, así que quedamos en un sitio a medio camino entre nuestros pueblos y hablamos un poco mientras nos tomamos algo. Por supuesto el había llegado tarde y se fue rapidito, pero no me quedo mas remedio que asumirlo, era el ultimo abrazo. Pero me sentía bien, por que podría contarle como me iba en todo durante el verano y hablar con el por Internet o sms, así que estaba aliviada.
Hasta el día en que le mandé un sms preguntándole sobre unos transportes de su ciudad y su mujer vio el sms y se cabreó con él. Acto seguido me mando un mail diciendome que no le mandase más sms ni nada así y así lo hice… ni sms, ni mail, ni hablar por Messenger por que él nunca estaba, ni nada de nada. Desapareció de mi vida durante dos meses, ahora que era cuando más lo necesitaba y cuando más cariño le tenía.
Cuando llegó septiembre él volvió a mi vida, casi como si nada, pero sintiendose mal por haberme dejado tirada una vez más, pero esta vez no había forma de arreglarlo, sería el tiempo quien diría que pasaría entre nosotros dos.
A veces hablábamos y nos contabamos alguna cosillas y poco a poco, con el paso de los meses, volvimos a estar como siempre y cuando digo ‘como siempre’ es como antes, con insinuaciones y demás, pero esta vez solo por su parte, ya que a mi no me interesaba lo más mínimo y entonces fue cuando empecé a ignorarlo. Simplemente no me conectaba cuando él estaba y con eso me bastaba, no lo necesitaba y menos de esa manera, me sentía como si me tratase cual objeto y no había manera de hablar con él de algo en serio, así que lo decidí y me sorprendió lo facil que fue ignorarlo y lo rápido que paso el tiempo y volvimos a hablar. Esta vez ya no lo ignoré de esa manera, sino que, después de un mes sin hablar y darme cuenta de lo que era él para mi, le empecé a vacilar y cuando se me ponía tonto no le seguía el juego y hablaba de otra cosa, lo dejaba con las ganas y ahí se quedaba.
Pasado un tiempo le confesé lo que pensaba de él en la epoca en la que lo ignoré y me dijo que lo sentía mucho, pero que nunca quiso hacerme sentir así y no volvió a hacerlo.
Después de un año y medio hablando con él me volvió a fallar cuando me pasó algo importante. No pido llamadas (que dijo que haría y nunca hizo), no pido horas en el Messenger, pero que tal un email? Que tal no estar en una especie de pacto de silencio? Ahí es cuando se ve como es la gente y si te molesta gastar 5 minutos en escribir para decir ‘hola, que tal?’ y alguna chorrada más, es que no eres mi amigo.
La decisión está tomada y no pienso que vuelva a tener una recaida, pero quien sabe…